De las TIC a las TAC: repensando la web del centro

De Innovacion


Ficha del proyecto
Contacto: Francisco Luis Alda Bueno
flaldab@gmail.com
Metodología

El desarrollo del plan de innovación incluye varios tipos de actividades, desarrolladas por los participantes en función de sus intereses, de una manera flexible:

- Procesos de investigación: se trata de llevar a cabo procesos de investigación documental que proporcionen una base teórica a partir de la cual desarrollar los servicios web del centro. Incluyen tanto la investigación pedagógica acerca de los modelos teóricos y de sus aplicaciones como el análisis de buenas prácticas que puedan servir de modelo para nuestro trabajo. Los participantes en estos procesos pondrán sus resultados a disposición de la comunidad, como elemento básico para el desarrollo del resto de los procesos.

- Procesos de reflexión: organizados mediante foros de debate, se tratará de procesos de discusión en los que los participantes expondrán sus diferentes ideas sobre las necesidades, herramientas y objetivos que deben cubrir los servicios web del centro, y sobre el modelo de integración de las tecnologías en el centro. Los resultados de dichos debates se utilizarán para elaborar un documento final que se propondrá a los órganos de gobierno del centro.

- Procesos de formación y difusión: se creará un “taller de formación y difusión”, mediante un curso de Moodle, que permita al profesorado formarse en la utilización de los servicios web, además de dar a conocer o descubrir las actividades de innovación que se lleven a cabo en el centro. Procesos de desarrollo y aplicación: a lo largo del proceso de innovación se irán aplicando los resultados obtenidos en los procesos de investigación y de reflexión, creando y organizando los respectivos servicios web.

Descripción

Desde hace tiempo, las tecnologías para la información y la comunicación (TIC) están presentes en la vida de los centros educativos. A pesar de ello, no puede decirse aún que se estén aprovechando plenamente las posibilidades que ofrecen en su aplicación educativa o para el funcionamiento de los centros como organizaciones eficaces, no solo facilitadoras del aprendizaje sino capaces, a su vez, de aprender y de ajustarse a los cambios en su entorno.

Transformar las TIC en tecnologías para el aprendizaje y el conocimiento (TAC) supone pensar y diseñar planes estratégicos a largo plazo que permitan entender los recursos basados en la web del centro como un elemento más de su funcionamiento, que definan sus objetivos y el modo y las condiciones en las que los componentes del centro, profesores alumnos y familias, tienen acceso a dichos servicios y que permitan aprovechar las posibilidades educativas que ofrecen tanto para la personalización de la enseñanza como para introducir y aplicar metodologías innovadoras de enseñanza y aprendizaje, como las actividades basadas en proyectos, la clase invertida, las actividades de indagación…

Pero supone también reflexionar y actuar ante los nuevos retos que la tecnología está introduciendo en nuestras vidas cotidianas: la necesidad de desarrollar la competencia digital no solo desde una perspectiva “tecnicista”, sino también desde el punto de vista del desarrollo integral de la persona: cómo afrontar la omnipresencia de las redes sociales y evitar los problemas para la convivencia que se derivan de su mal uso, como el cyberbulling, o cómo preparar a nuestros alumnos para que eviten, en el futuro, el “analfabetismo digital” y sean capaces de actuar como ciudadanos críticos y autónomos dentro de un mundo cada vez más tecnificado, evitando los problemas derivados de la existencia de una brecha digital entre ciudadanos capaces y no capaces de utilizar estas tecnologías.

La integración de la tecnología en la vida del centro tiene, por supuesto, una dimensión técnica: la selección e implantación de los diferentes elementos o servicios que pueden resultar útiles para el funcionamiento del centro, su instalación y mantenimiento, la formación permanente del profesorado para que sea no solo capaz de utilizarlas, sino de gestionarlas de forma autónoma y crítica…, pero tiene también otra dimensión que supone la reflexión y el debate: el establecimiento de los objetivos que se pretende alcanzar con el uso de las tecnologías, la decisión del modelo de centro de futuro, en el que el uso de dichas tecnologías deberá ser un elemento más de la actividad diaria, el consenso acerca de cómo afrontar los retos y las dificultades, más allá de la técnica, que supone la presencia de la tecnología en la vida cotidiana del centro… Por eso pensamos que, para tratar de llevar a cabo una tarea tan compleja es necesaria la participación de toda la comunidad educativa, catalizada a través de una actividad que combine diferentes estrategias y actividades como puede ser un proyecto de innovación.